Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

martes, mayo 08, 2018

Ricardo Lagos Escobar y los “Utópicos del 60 y 70”

En una entrevista concedida al matutino La Tercera, el ex presidente Ricardo Lagos Escobar, ha dicho que “algunos añoran lo que se construyó con Pinochet y otros quieren volver a las utopías de los 60 y 70”. Además analiza “el complejo momento que viven las democracias”. Y agrega que “como el sistema democrático no está satisfaciendo las demandas, entonces la gente corre a abrazar propuestas populistas, de uno u otro signo”.

Sobre lo segundo, que sería largo tema para otra columna, sólo decir que el señor Lagos Escobar no se ha dado cuenta de que él es uno de los culpables de lo que llama el “complejo momento democrático”, y de que éste no esté “satisfaciendo las demandas” de la gente, que busca otras propuestas, a las que tilda de “populistas”. Sus declaraciones sólo   develan que su objetivo es descalificar las alternativas al sistema neoliberal con el término populistas. Es decir, quien no está de acuerdo con los abusos descarados de nuestro actual sistema económico y político es un mal agradecido, un ingenuo o un ignorante. Por lo tanto, si a la señora Juanita (“gran amiga” del ex presidente) se le ocurre reclamar, cuando le falten los más de 1000 pesos para comprar el kilo de pan del día, estaría cayendo en una de estas tres categorías.

Ahora, acerca de lo primero que afirma el señor Lagos Escobar, no se trata más que de una artimaña comunicacional que busca una especie de homologación entre el pinochetismo y las ideas que buscan la justicia social. Una burda maniobra que, en todo caso, cae por su propio peso, pues los hechos concretos son claros y la gente no es tonta: “lo que se construyó con Pinochet”, como cita el señor Lagos, él ayudó a mantenerlo durante los gobiernos de la Concertación y luego de la Nueva Mayoría, sobre la base de la connivencia con esos “algunos que añoran” la dictadura. Ejemplos tenemos por miles y son de amplio conocimiento público. El cinismo de Lagos Escobar es de antología.

Respecto a “los que quieren volver a las utopías de los 60 y 70” (imagino que se refiere a la Izquierda extraparlamentaria, esto considerando que en el Parlamento no existe izquierda), el señor Lagos Escobar, como no tiene quien lo refute en la entrevista, ataca sin oposición ideas que se mantienen totalmente vigentes caricaturizándolas de manera maligna. Daré tres ejemplos irrefutables. “Los utópicos del 60 y 70”, verbigracia, lucharon por el derecho a la vivienda propia, lo que hoy, a más de cincuenta años de los “utópicos” sigue siendo un imposible para la inmensa mayoría del pueblo chileno, es cosa de ver los precios de las casas y de los arriendos. “Los utópicos del 60 y 70” luchaban por el derecho a la salud, es decir a la vida; hoy ese derecho también es un imposible, los precios de los medicamentos son inalcanzables y, mientras las Isapres se embolsan millones de dólares, muere gente esperando atención médica. “Los utópicos del 60 y 70” luchaban por el derecho a una vejez digna, pero a cinco décadas de los “utópicos” que fustiga Lagos Escobar ese derecho aún no existe, miles de ancianos deben seguir trabajando o mendigando para poder sobrevivir, pues sus pensiones no les alcanzan para más de quince días, y eso con suerte.

Entonces, si los problemas sociales de los años 60 y 70 continúan lacerando al pueblo chileno ¿Por qué habría que cejar en la lucha por resolver esos problemas? José Martí, un utópico del siglo XIX, decía que: “Mientras que todo no esté hecho, nadie tiene el derecho de sentarse a descansar”. Pues bien, eso mismo es lo que piensan hoy quienes Ricardo Lagos Escobar apunta como retrógrados. Si hoy se continúa luchando contra los abusos que ocurrían en los 60 y 70, no es porque se quiera volver al pasado, sencillamente se debe a que esos abusos se han mantenido hasta el presente gracias a personajes como Ricardo Lagos Escobar, que entre sus gracias presidenciales está el haber eliminado la pena de cárcel para el delito de colusión, delito con el cual han saqueado los bolsillos de los más pobres permanentemente. Por lo tanto ¡Bienvenidos sean los utópicos del futuro!..., a pesar de Ricardo Lagos Escobar.  

domingo, mayo 06, 2018

Más allá del diputado Ignacio Urrutia


Los dichos del diputado Ignacio Urrutia (UDI) contra las víctimas de las violaciones a los derechos humanos, los adherentes del ex candidato presidencial José Antonio Kast, burlándose de los detenidos desaparecidos arrojados al mar luego de descerrajarles el abdomen, las declaraciones fanfarronas de la ex cantante Maldonado, y otros tantos hechos similares, no son casualidad. Obedecen a una campaña –que se ha intensificado- para colocar las violaciones a los derechos humanos en una categoría de acontecimientos menores y aislados, incluso exagerados por las víctimas. Llegándose incluso al intento de legitimar los crímenes de la dictadura con frases como: “algo habrán hecho”; o, “en algo estarían metidos”.
Ahora, ¿quién o quiénes podrían estar detrás de esta campaña? No sería aventurado señalar Punta Peuco y a “ex” agentes de la DINA-CNI (y colaboradores civiles), que continúan pasando piola y enquistados en círculos de poder, y que, además, son protegidos por los altos mandos de las FF.AA. Existen fundadas sospechas para pensarlo.  
Por otro lado, vale la pregunta ¿Por qué se permite, en Chile, que los propios criminales, o quiénes los defienden de manera cómplice, actúen con tal impunidad? La respuesta es clara, los culpables de esta permisividad han sido, primero los dirigentes y parlamentarios de la Concertación, y luego los de la Nueva Mayoría, que desde 1990 a la fecha, en vez de ponerle un parelé a situaciones como las que describimos, optaron por someterse a la derecha y a una supuesta “democracia republicana”, donde todos debemos reconciliarnos con todos, porque todos fuimos culpables del “quiebre de la democracia el 11 de septiembre de 1973”. Desde la Concertación/ Nueva Mayoría jamás impulsaron, por ejemplo, una ley que castigara con cárcel la defensa pública del genocidio ocurrido en Chile, o que el pinochetismo fuera declarado fuera de la ley. Por el contrario, permitieron que se fortalecieran las posturas de la derecha, acabando con los medios de comunicación alternativos o incorporándose muchos dirigentes concertacionistas a instituciones de la derecha (Paz Ciudadana, por ejemplo), o a directorios de empresas (AFP), etc. Y si algo de justicia se ha logrado en este país se debe exclusivamente a la lucha y movilización de las agrupaciones de derechos humanos y de quienes las han apoyado en un cien por ciento, no de los que apoyaron “en la medida de lo posible”. También debemos mucho a las investigaciones periodísticas que develaron, en diversos libros, los crímenes de la dictadura. 
¿Cambiará esto alguna vez?  Para que esto ocurra, la gente tendría que tomar conciencia de lo grave de la situación y no volver a elegir, en el Parlamento, o permitir que participen, en un gobierno, personajes de la estirpe de Enrique Correa, Pepe Auth, Sergio Bitar, Mariana Aylwin, Andrés Zaldívar, José Miguel Insunza, Ximena Rincón, Francisco Vidal, Soledad Alvear, toda la UDI, RN y un largo etcétera, todos ellos vinculados a pactos con la derecha. Tampoco debería permitirse, por ley, que los medios de comunicación den tribuna a defensores de los genocidas, y del golpe de Estado de 1973, como Hermógenes Pérez de Arce, Teresa Marinovic o Sergio Melnick. Por algo hay que comenzar.                       

domingo, marzo 11, 2018

Entrevista a Rubén González Lefno (Autor de la novela "Lo llamaban Comandante Pepe")



Lo llamaban Comandante Pepe (Eutôpia Ediciones Ltda.) es la última novela del escritor valdiviano Rubén González Lefno, basada en la figura de Gregorio José Liendo Vera, más conocido, a través de la prensa, como Comandante Pepe. Liendo, tras su fusilamiento en octubre de 1973, según indican los editores: “ha sido objeto de reportajes periodísticos, películas y narraciones, generando en torno a él una extensa leyenda, en la cual se entrecruzan aspectos políticos, históricos y sociales ocurridos a comienzos de la década de 1970 en la zona precordillerana de Valdivia”. Para saber más de este personaje, conversamos con el autor.

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viernes, marzo 09, 2018

Denuncian violencia de género en Filial SECh de la IV Región (Entrevista a Marcela Reyes Harris)



Envuelta en una gran polémica se llevó a cabo la XXXIII Feria Internacional del Libro de La Serena debido a las acusaciones de discriminación y violencia de género realizada por la inmensa mayoría de las escritoras de la región en contra de la Filial Gabriela Mistral SECh-Coquimbo. Vale destacar que este año la feria llevaba por eslogan: “Literatura es mujer. Ni una palabra menos”. En una  carta pública, a la que se sumaron escritoras y escritores de todo el país, denunciaron “machismo, discriminación y violencia de género” por parte de la directiva de la filial de la Sociedad de Escritores de Chile (SECh), encabezada por Edmanuel Ferreira Mondaca (Presidente) y Luis Aguilera González, este último es además concejal por el Partido Comunista y ha sido presidente de la filial y director nacional de SECh. Sobre el tema conversamos con la poeta Marcela Reyes Harris, directora de Editorial Albricias.

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jueves, marzo 08, 2018

Anuncio


(Rumbos Editores, 70 pág.). Rodrigo Verdugo Pizarro, miembro del Grupo Surrealista Derrame y autor de los libros Nudos Velados (2002) y Ventanas Quebradas (2014) presenta un libro con 20 textos (relativamente extensos) de una totalidad de 400 que contiene la obra original. Este dato lo entrega el propio autor en la presentación. Estos 20 “Anuncios”, de acuerdo a Cristián Montes Capó, profesor de teoría literaria, dan expresan una poesía que “ensaya una diversidad de registros de lenguaje, para dar cuenta de una experiencia límite. Despojada de elementos accesorios, la palabra creadora aborda núcleos temáticos donde lo inquietante se funda en un acto de habla que afirma y a la vez descentra”.

El objeto


(Ediciones Caronte, 158 pág.). Jorge Álvarez T., nos entrega un libro que desde su portada ya nos indica a qué nos enfrentamos: “El objeto que Ud. Tiene en sus manos/ No es un Libro de Poesía, es El Objeto”. Agregando además que se trata de un “Título Tentativo”. Este “Objeto” podría tener varias interpretaciones, quizá no siempre de gusto de JAT (el autor), aunque a los lectores eso muy poco les importaría. JAT puede resultarles un sujeto inentendible y fastidioso. Entonces, no perdamos el tiempo, porque: “El ‘Objeto’/ desautoriza la escritura del/ ‘Libro Objeto’/ Por no existir lector posible”. Pasemos al siguiente libro.